Descripción
Esta cata de aceite de oliva en el Chianti, en una finca familiar, empieza como una invitación a casa ajena: te recibe alguien de la familia, cuenta cómo nació la empresa y cómo trabaja hoy para obtener un virgen extra de calidad con criterios sostenibles. No es una atracción turística, sino una granja con su gente.
Después se sale a caminar entre los olivos centenarios. Durante el paseo se explican las variedades que se cultivan, las técnicas agronómicas que combinan tradición e innovación, el proceso de recogida, prensado y conservación y los trucos para reconocer un buen aceite virgen extra. También se ve cómo el territorio del Chianti marca aromas y sabores.
De vuelta en la finca llega la cata guiada de cuatro aceites propios, servidos sobre pan toscano tostado, como manda la tradición:
- EVO Classico, el aceite insignia, elegante y equilibrado
- Aromatizado al limón, fresco y vivo, para pescado y carnes blancas
- Con trufa, intenso, para pasta, huevos y quesos
- Picante, con un punto de especias naturales
La visita dura unos 90 minutos, se ofrece en italiano, inglés y español y está abierta durante todo el año, con pequeños cambios en el recorrido según la estación. Encaja con parejas, familias y grupos pequeños, y no hace falta saber de aceite: basta la curiosidad. Hay que reservar, porque las plazas son limitadas, y en la tienda se pueden comprar los productos.