Basílica de Santa Maria in Provenzano

Basílica de Santa Maria in Provenzano

Piazza di Provenzano Salvani, 3. (Abre el mapa)

Descripción

La Basílica de Santa Maria in Provenzano es el santuario de la Virgen de Provenzano, en Siena, y su nombre está ligado al Palio: cada 2 de julio la carrera se corre en su honor. Nacida tras el Concilio de Trento, es una iglesia manierista, con una gran cúpula y la fachada de travertino.

El corazón de la iglesia es la imagen de la Virgen de Provenzano, un busto de terracota del siglo XV. Está en lo alto del altar mayor, rodeada por una gloria de ángeles de plata, con las estatuas de plata de santa Catalina y san Bernardino a sus pies.

Sobre el altar, en el ábside, se ve un paño de terciopelo rojo bordado en oro, con las armas del papa Alejandro VII, el último de los papas sieneses. A los lados hay otros dos, donados por obispos en 1683 y 1690.

Levanta la vista también hacia la cúpula: en las pechinas están pintados al fresco los cuatro santos patronos de Siena, Ansano, Savino, Víctor y Crescencio. Debajo, el pavimento de mármoles policromos lleva en el centro los escudos de los grandes duques Cosme III y Margarita Luisa de Orleans, rodeados por los de las ciudades episcopales de la antigua República de Siena.

Entre las pinturas de los altares laterales está la Misa de san Cerbonio de Rutilio Manetti, en el primer altar a la derecha. En la nave se exponen también dos banderas: una la tomó a los turcos el caballero sienés Paolo Amerighi en la batalla de Viena de 1683.

Todo empieza en 1552. Un arcabucero español, quizá por bravata, disparó contra una Virgen de terracota empotrada en la pared de una casa del barrio. Los brazos se hicieron pedazos, el busto quedó intacto. La tradición popular decía que esa imagen la había colocado allí santa Catalina de Siena.

El pueblo empezó a venerarla para reparar la ofensa, y luego por los milagros que se le atribuyeron, reconocidos en 1594, el «año de los milagros». Con la aprobación del papa Clemente VIII y de las magistraturas de la ciudad se decidió construirle un santuario: los cimientos se colocaron el 24 de octubre de 1595.

El gran duque Fernando I de Médici encargó el proyecto a Damiano Schifardini, monje de la cartuja de Florencia, pero las obras las dirigió Flaminio Del Turco. La iglesia se abrió en 1611, y el 23 de octubre la Virgen entró en el nuevo santuario en procesión por todas las calles de la ciudad.

Desde 1656 la Virgen de Provenzano aparece siempre en el paño del Palio que se disputan las contradas. El 1 de julio el paño se lleva aquí en cortejo, y la noche del Palio la contrada ganadora viene a dar gracias cantando su Te Deum.