Descripción
En la iglesia de Santo Stefano alla Lizza, en la esquina entre la via dei Gazzani y la piazza della Lizza, en Siena, ya no se dice misa: la iglesia desacralizada se ha convertido en la sala de conciertos de la Italian Opera Siena, a dos pasos de los jardines de la Lizza.
La fachada clasicista es de ladrillo, en parte enlucida: una escalera sube hasta el portal con frontón, cuatro pilastras la dividen y arriba la remata un frontón con un óculo. Dentro hay una única nave con ábside.
La iglesia ya aparece citada a finales del siglo XII, pero no le queda nada románico: se reconstruyó entre 1671 y 1675. El nombre viene de la piazza della Lizza, que a finales del siglo XVI acogía torneos y ejercicios a caballo; los jardines públicos llegaron en 1779.
Las obras más valiosas están en otro lugar: el gran políptico de Andrea Vanni, que presidía el ábside, se guarda en el Baptisterio de Siena.
La fachada clasicista es de ladrillo, en parte enlucida: una escalera sube hasta el portal con frontón, cuatro pilastras la dividen y arriba la remata un frontón con un óculo. Dentro hay una única nave con ábside.
La iglesia ya aparece citada a finales del siglo XII, pero no le queda nada románico: se reconstruyó entre 1671 y 1675. El nombre viene de la piazza della Lizza, que a finales del siglo XVI acogía torneos y ejercicios a caballo; los jardines públicos llegaron en 1779.
Las obras más valiosas están en otro lugar: el gran políptico de Andrea Vanni, que presidía el ábside, se guarda en el Baptisterio de Siena.