Fontebranda

Fontebranda

Via di Fontebranda, 52. (Abre el mapa)

Descripción

Fontebranda es la fuente más imponente y más rica en agua de Siena, en el Terzo di Camollia, en la hondonada de Vallechiara, a pocos pasos de la puerta del mismo nombre. Tres grandes arcos góticos apuntados, coronados de almenas, son su tarjeta de presentación.

El frente está adornado con cuatro surtidores en forma de cabeza de león y, en el centro, con el escudo de Siena. La estructura que se ve es la reconstruida en ladrillo y travertino en 1246, pero la fuente se cita ya en 1081 y fue ampliada por Bellamino en 1193.

Alrededor vivían los artesanos del Arte della Lana, el gremio de la lana, que para su producción necesitaban mucha agua. La fuente tenía en origen tres pilas, una tras otra: la primera para el agua potable, la segunda, hoy enterrada, para dar de beber a los animales, la tercera como lavadero.

Después el agua sobrante seguía su camino: la usaban los curtidores, el Arte dei Tintori, el gremio de los tintoreros, y los molineros, como fuerza motriz para los molinos a lo largo de su curso. Nada se desperdiciaba.

Pero lo mejor está debajo. Detrás de la pila serpentean en el subsuelo de arenisca más de 25 kilómetros de conducciones, los bottini, galerías con bóveda de cañón de unos 1,75 metros de alto y 90 centímetros de ancho. En un canalillo en el fondo, el «gorello», el agua de lluvia corre con un metro de pendiente por kilómetro.

El ramal más antiguo es el maestro de Fontebranda, de 7,5 kilómetros; el otro, de 15,7 kilómetros y más superficial, es el ramal de Fonte Gaia, que alimenta la famosa fuente de la piazza del Campo. Están en uso desde el siglo XII y saciaron la sed de la ciudad hasta el acueducto moderno, de principios del siglo XX.

Hoy esas galerías incluso se pueden recorrer a pie, y las conducciones siguen abasteciendo las fuentes públicas de la ciudad. Es la Siena oculta, la que nadie ve desde la piazza del Campo.

Fontebranda es también una cuestión de fama. Durante mucho tiempo se pensó que la citaba Dante en el Infierno, en el canto XXX, donde maese Adán, el falsificador, desea agua fresca. Pero hoy los historiadores piensan que el pasaje se refiere a una pequeña fuente cerca del castillo de Romena, en el Casentino.

Cerca de la fuente nació y vivió santa Catalina de Siena, por eso llamada la santa de Fontebranda. Estamos en el territorio de la Contrada dell'Oca.