Descripción
Las Logge del Papa, las «logias del Papa», son una logia renacentista de Siena, al final de la via Banchi di Sotto y junto a la iglesia de San Martino. Tres arcos de travertino, una dedicatoria en latín y una historia de familia: el regalo de un papa a sus parientes.
La dedicatoria se lee en el arquitrabe, con letras bien claras: «Pius II Pont Max gentilibus suis Piccolomineis», es decir, «Pío II Pontífice Máximo a sus parientes Piccolomini». El papa no lo disimulaba, y lo escribió en la piedra.
La fachada es de travertino, con tres arcos renacentistas sobre capiteles corintios. Arriba, sobre el arquitrabe con la dedicatoria, corre un ático de ladrillo: el contraste entre piedra clara y ladrillos es lo que la distingue.
El proyecto es del arquitecto sienés Antonio Federighi, escultor y arquitecto del Renacimiento sienés, inspirado en el arte clásico antiguo. Las logias se realizaron en 1461-1463, los mismos años en que completaba el remate de la Cappella di Piazza.
El comitente era Pío II, nacido en Corsignano, la actual Pienza, con el nombre de Enea Silvio Piccolomini. Su familia, los Piccolomini, tenía el palacio justo al lado, y fue a ellos a quienes el papa regaló la logia.
La relación entre el papa y Siena no fue sencilla. Siendo cardenal, en 1456, se le negó la entrada a la ciudad, y la antigua desconfianza de los sieneses se había convertido en hostilidad. Como pontífice, sin embargo, no olvidó ni a sus parientes ni a su ciudad natal: a Corsignano le dio una nueva forma urbana, y nació Pienza.
Esta logia es su regalo a la familia, en una ciudad que lo había tratado con frialdad: una fachada elegante y una inscripción imposible de ignorar.
Al lado se alza la iglesia de San Martino, documentada ya en el siglo VIII y tan importante en la Alta Edad Media que dio nombre a uno de los tres Terzi de la ciudad. Fue renovada en 1537, mientras que la fachada se hizo a partir de 1613.
Dentro de San Martino hay lienzos de Beccafumi, de Guido Reni (una Circuncisión de 1636) y del Guercino. Las Logge y la iglesia forman así un rincón que reúne arquitectura renacentista y pintura de primer nivel.
También la basílica de San Francesco recuerda a la familia del papa: en 1459 Federighi esculpió para Pío II los bustos de sus padres, Silvio Piccolomini y Vittoria Forteguerri, que fueron trasladados de Pienza a esa iglesia.
La dedicatoria se lee en el arquitrabe, con letras bien claras: «Pius II Pont Max gentilibus suis Piccolomineis», es decir, «Pío II Pontífice Máximo a sus parientes Piccolomini». El papa no lo disimulaba, y lo escribió en la piedra.
La fachada es de travertino, con tres arcos renacentistas sobre capiteles corintios. Arriba, sobre el arquitrabe con la dedicatoria, corre un ático de ladrillo: el contraste entre piedra clara y ladrillos es lo que la distingue.
El proyecto es del arquitecto sienés Antonio Federighi, escultor y arquitecto del Renacimiento sienés, inspirado en el arte clásico antiguo. Las logias se realizaron en 1461-1463, los mismos años en que completaba el remate de la Cappella di Piazza.
El comitente era Pío II, nacido en Corsignano, la actual Pienza, con el nombre de Enea Silvio Piccolomini. Su familia, los Piccolomini, tenía el palacio justo al lado, y fue a ellos a quienes el papa regaló la logia.
La relación entre el papa y Siena no fue sencilla. Siendo cardenal, en 1456, se le negó la entrada a la ciudad, y la antigua desconfianza de los sieneses se había convertido en hostilidad. Como pontífice, sin embargo, no olvidó ni a sus parientes ni a su ciudad natal: a Corsignano le dio una nueva forma urbana, y nació Pienza.
Esta logia es su regalo a la familia, en una ciudad que lo había tratado con frialdad: una fachada elegante y una inscripción imposible de ignorar.
Al lado se alza la iglesia de San Martino, documentada ya en el siglo VIII y tan importante en la Alta Edad Media que dio nombre a uno de los tres Terzi de la ciudad. Fue renovada en 1537, mientras que la fachada se hizo a partir de 1613.
Dentro de San Martino hay lienzos de Beccafumi, de Guido Reni (una Circuncisión de 1636) y del Guercino. Las Logge y la iglesia forman así un rincón que reúne arquitectura renacentista y pintura de primer nivel.
También la basílica de San Francesco recuerda a la familia del papa: en 1459 Federighi esculpió para Pío II los bustos de sus padres, Silvio Piccolomini y Vittoria Forteguerri, que fueron trasladados de Pienza a esa iglesia.